México no puede permanecer ajeno a la transformación en el mundo el trabajo derivado del uso de la inteligencia artificial, por lo que requiere una legislación que no afecte los empleos, dijo Francisco Hernández Juárez, secretario general del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM).
“Es indispensable construir una legislación moderna que permita aprovechar los beneficios de la inteligencia artificial, sin poner en riesgo el empleo, la dignidad humana ni la justicia social”, destacó el líder sindical durante el conversatorio Inteligencia artificial, trabajo y derechos laborales.
Hernández Juárez dijo que, desde la perspectiva del movimiento sindical, la regulación de la inteligencia artificial debe sustentarse en principios que garanticen que el progreso tecnológico beneficie a toda la sociedad y no únicamente a quienes concentran el capital o poseen mayores capacidades económicas y tecnológicas.
El secretaro general de la STRM icomentó que los organismos internacionales coinciden en que la inteligencia artificial transformará una parte significativa de las actividades laborales durante la próxima década.
“Esta transformación representa una oportunidad extraordinaria para incrementar la productividad, impulsar la innovación y mejorar la calidad de vida”.
Sin embargo, advirtió que también plantea riesgos importantes relacionados con el desplazamiento laboral y la ampliación de las desigualdades, la concentración de la riqueza, la discriminación algorítmica, la vigilancia digital y la afectación de los derechos fundamentales del mundo del trabajo.
Por su parte, Sissi de la Peña, especialista en economía digital, ciberseguridad e inteligencia artificial, mencionó que México debe trabajar en una regulación general sobre IA y no crear normas dirigidas a sectores de manera aislada.
“Sería erróneo emitir leyes generales para algo que puede ser inteligencia artificial en el sector salud, inteligencia artificial en el sector educativo, inteligencia artificial en el sector académico, industrial”, señaló de la Peña.
La experta en inteligencia artificial destacó que este cambio de paradigma es inevitable y su impacto en el entorno laboral será resultado directo de las decisiones que se tmen ahora,
“En esta nueva etapa de la inteligencia artificial, yo soy muy optimista en lo que nos puede traer es solamente un poco el miedo que sucede es por la rapidez con la que esto va cambiando y con la rapidez o con la capacidad de adaptación que tengamos nosotros como humanos para poder adoptarla”.
Victor Pavón- Villamayor, CEO del Grupo de Investigación de Oxford Competition Economics, coincidió en los beneficios que la IA imprime en el futuro del trabajo, incluso, comentó que se ampliará la fuerza laboral.
“Se van a requerir nuevos empleos con características muy particulares y eso es parte del reto en materia laboral”, detalló Pavón-Villamayor.
Además, el especialista dijo que esta tecnología tendrá u impacto en la productividad de la vida laboral.
Sin embargo, Pavón-Villamayor reconoció que existen riesgos en la transición entre 2026 y 2030 a 2040 pues habrá una fractura en los mercados laborales cuando la sempresas comiencen a reemplazar algunas tareas y empleos.